La Biblioteca y su Gente: El espacio íntimo para la lectura

14 Diciembre, 2017

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Texto: Jufany Toledo / Fotos: Ronald Montaño y Archivo de prensa IABNSB

Busquemos en Navidad el espacio íntimo para la lectura. En esta semana, quiero proponerles que elaboren un plan navideño. Solos o acompañados, porque si bien es cierto que muchos preferimos leer en silencio, y acudimos a espacios solitarios para entregarnos por completo al acto de la lectura, no podemos olvidar que esta es un hecho social; de manera que también en pareja la lectura resulta muy gratificante; así como también, esa lectura grupal que se realiza en voz alta, suele ser edificante.

De manera que mi propuesta va dirigida a todos: Lectores expertos o principiantes. Abuelos, padres y chicos. Solos o en compañía, pueden dirigirse al Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, o a cualquiera de los 730 servicios que existen en toda la red nacional de bibliotecas públicas, para escoger los libros de su preferencia; créanme que la oferta bibliográfica de la Biblioteca Nacional es tan amplia, que da para todos los gustos y para todas las edades.

Si aún no sabe por dónde empezar, desconoce títulos y autores, o no está claro con qué tipo de lectura le gustaría iniciarse, puede pedirle al referencista o bibliotecario de turno, que le asesore sobre qué leer; y si no quiere salir de casa, existen varios títulos interesantes que se pueden descargar desde la Biblioteca Digital Venezolana “César Rengifo”, a través de la página web de la Institución: www.bnv.gob.ve

Seguramente, muchas personas tienen en cola un sinfín de títulos que algún día leerán; eso forma parte de los derechos imprescriptibles del lector, como bien explica Daniel Pennac, en su libro “Como una novela”; tal vez, algunos de esos libros ya fueron comenzados, o picoteados en otra ocasión, de otros, hasta se habrán olvidado. Este es el momento oportuno para leerlos. Diciembre puede resultar una época ideal, para sacar de la bolsa todos esos libros que compramos en la última Filven, y leerlos; y si deseamos realizar un obsequio, no vacilemos en regalar libros.

Para muchos, diciembre tiene una connotación puramente comercial, y además de las compras y los regalos, se dedican a embellecer la casa, montar el pesebre, el arbolito y llenar de luces puertas y ventanas. Para otros, es más bien una época triste, en la que suelen recordar con nostalgia a los seres queridos que ya no están.

Para la feligresía católica, la Navidad es tiempo de fe, oración, celebración del Adviento, esperando con ansias y alegría el nacimiento del Niño Jesús. Todo eso está muy bien, pero en diciembre también se lee. Tenemos que apartar un espacio para la lectura. No podemos dejar que los ruidos externos, ni la íntima melancolía, nos hagan perder nuestra Navidad, sin haber destinado un tiempo apropiado para disfrutar y compartir una buena lectura.

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