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Exposición “La ruta y la franja de la seda” fue inaugurada en la Biblioteca Nacional

17 septiembre, 2018

                           En el marco de la semana cultural de China, el ministro del poder popular para la Cultura Ernesto Villegas, conjuntamente con el encargado de negocios de la Embajada China en Venezuela, señor Xing Wenju, inauguraron la muestra fotográfica y bibliográfica Texto: Jufany Toledo / Fotos: Adianez Gutiérrez / Prensa IABNSB A objeto de conmemorar el 69° aniversario del Día Nacional de la República Popular China, y en el marco de la semana cultural de China en Venezuela, este lunes 17 de septiembre de 2018, se inauguró la exposición “La ruta y la franja de la seda”, en la sala Hugo Chávez Frías del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, IABNSB, ubicada en el Complejo Cultural ..Leer más…

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Plaza Bolívar de Caracas: Ágora y escenario de nuestra historia

17 septiembre, 2018

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Uruguay llegó a Biblioteca Nacional

13 septiembre, 2018

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El amor y la poesía es lo más libre que el hombre tiene

11 septiembre, 2018

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A 203 años de haber sido escrita, la Carta de Jamaica sigue hoy más vigente que nunca

10 septiembre, 2018

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Orientación y Referencia:49 años de tiempo y memorias

17 agosto, 2018

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Casa José Martí exaltó la vida de Fidel Castro

17 agosto, 2018

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La Biblioteca y su Gente: La historia de Venezuela contada en tiempo real




                                               Texto: Jufany Toledo / Imagen: Marbella Trejo Este 27 de junio se cumplen 200 años de la primera publicación del semanario El Correo del Orinoco, en Angostura, sede de la Gran Colombia, proyecto integracionista concebido y fundado por El Libertador Simón Bolívar, con miras a la construcción de una patria grande. Contó apenas con 4 páginas en una edición trilingüe (español, francés e Inglés) que circuló dentro y fuera del país, a fin de contrarrestar el efecto propagandístico y contra revolucionario de la Gazeta de Caracas, que se encontraba al servicio de la corona española. Por órdenes de Bolívar, su editor fue el capitán Andrés Roderick, y entre sus redactores destacaron Juan Germán Roscio, Carlos Soublette, José Rafael Revenga, Manuel Palacios Fajardo y Francisco Antonio Zea. Este periódico no sólo sirvió para comunicar los resultados de los logros políticos y militares de la Gran Colombia, en el aparecían artículos de interés general. En sus páginas se publicaban la vida y obras de los héroes de la patria, las proclamas de Bolívar, los decretos y leyes del Ejecutivo, extractos de prensa extranjera que fuesen del interés nacional, anécdotas, curiosidades, avisos comerciales, literatura y catecismo, entre otros. El Correo del Orinoco, circuló por primera vez el 27 de junio de 1818 y hasta el 23 de marzo de 1822. En la colección hemerográfica de la Biblioteca Nacional, se encuentran todos sus ejemplares originales (1818-1822); que se convertirían en el órgano oficial de la Tercera República, salía publicado todos los sábados, y se editaron en total 133 números: 128 numerados y 5 extraordinarios, los últimos estuvieron dedicados a importantes hechos de armas como las batallas de Boyacá y Carabobo. Dichos ejemplares ya fueron digitalizados y publicados en su totalidad, en la Biblioteca Digital de Venezuela César Rengifo, BDVCR, y se aspira que para la celebración de su bicentenario, se cuente con más de 400 palabras clave representativas de la idiosincrasia de la época, que además faciliten su acceso y la búsqueda de temas específicos. Igualmente, y con el objeto de recordar su bicentenario, el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, ha organizado una serie de actividades divulgativas sobre el más importante medio de comunicación escrita del Siglo XIX. El Correo del Orinoco fue un periódico concebido para luchar a favor de la Independencia de Venezuela e irradiar y difundir, especialmente en el exterior, todo lo que estaba ocurriendo en nuestro país; ya que en esa época, aproximadamente s&oacu ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: Colección Febres-Cordero




Texto: Jufany Toledo / Fotos: Adianez Gutiérrez y Archivo Prensa IABN La historia, las costumbres y las tradiciones del estado Mérida pueden ser estudiadas a través de la extraordinaria colección Febres Cordero, un brazo externo de la Colección Bibliográfica General del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, resguardado en la ciudad de Mérida; pero que puede ser consultada desde cualquier lugar, gracias a la Biblioteca Digital de Venezuela “César Rengifo, BDVCR”. A través de la página Web www.bnv.gob.ve podemos explorar la versátil obra de Tulio Febres Cordero; uno de los máximos representantes de las letras merideñas, abogado, historiador, docente, periodista y escritor. Este polifacético intelectual que nació en Mérida el 31 de mayo de 1860 y murió el 3 de junio de 1938, aprendió y desempeñó también diversos oficios como zapatería, relojería, tipografía, y encuadernación, entre otros. Aprendizajes que le sirvieron para adquirir una formación integral, que dio como frutos una heterogénea producción escrita, que hoy es patrimonio de las y los venezolanos. Su obra abarca diversas ramas del saber como la sociología, la antropología, la historia, la geografía, el derecho, la literatura y la educación; escritas a su vez en diversos géneros periodísticos y literarios. Como periodista, fundó y participó en varios periódicos y revistas, cumpliendo roles de editor, redactor o simplemente articulista colaborador. En la BDVCR junto a sus páginas sueltas o sus páginas íntimas, podemos encontrar obras históricas y etnográficas, escritos de derecho o sus memorias; allí podemos toparnos además, con un interesante recetario que contiene más de 200 platos venezolanos, titulado: “Cocina criolla o guía del ama de casa para disponer la comida diaria con prontitud y acierto”; así como también, los mitos y leyendas de la región. Con un lenguaje sencillo se encargó de rescatar y convertir la oralidad en lengua escrita, a objeto de que las costumbres y saberes de su estado natal, no se perdieran en el tiempo. Su actividad docente la desarrolló en la Universidad de Los Andes, donde fue catedrático de historia universal por más de 30 años, llegando a ser nombrado como rector honorario de esa casa de estudios. También fue admitido como miembro de las Academias Venezolanas de la Lengua y de la Historia; en la Academia Colombiana de la Historia y en la Academia Latina de Ciencias, Letras y Bellas Artes de París. Con el objeto de estudiar su pensamiento y explorar su obra, esta institución no se ha quedado en la preservación, el resguardo y la digitalización; sino que ha creado la Cátedra Libre Tulio Febres Cordero, a fin de generar espacios para la discusión y la difusión de su heterogéneo legado. ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: 137 años del Himno Nacional




            Texto: Jufany Toledo / Fotos: Archivo de Prensa del IABNSB Si bien los orígenes del “Gloria al bravo pueblo” se remontan a la época de la Independencia de Venezuela, fue el 25 de mayo de 1881 cuando se decreta oficialmente como Himno Nacional, por parte del presidente de la República para entonces, Antonio Guzmán Blanco, el cual fue publicado en la Gaceta Oficial N° 2.383 del 30 de mayo de 1881, conservada en la división de Publicaciones Oficiales del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, IABNSB. Nuestro hermoso y revolucionario Himno Nacional tuvo su origen en una canción popular, y aunque existían otras canciones patrióticas, el “Gloria al bravo pueblo” se impuso, convirtiendo su historia en un tema interesante y motivo de estudio para muchos investigadores, no sólo del área de historia, sino también de la música y de la lengua; ya que sus partituras originales también se preservan en el Archivo Audiovisual de Venezuela, del IABNSB. Fue a partir del 19 de abril de 1810, cuando la “Canción Nacional” y muchas otras canciones patrióticas, fueron entonadas con fervor y entusiasmo por un pueblo que aspiraba su independencia, y que ya estaba decidido a ser libre; así como también por los soldados y tropas, quienes tomaban fuerza de esas significativas canciones antes de iniciar una batalla. Pasado el período de la Independencia, este canto continuó en la mente y el corazón del pueblo y se convirtió, por común aceptación, en la “Canción Nacional” aunque no tuviese la designación oficial. A partir del decreto del “Ilustre Americano”, la Canción Nacional o Canción de Caracas, pasó a llamarse Himno Nacional de Venezuela Gloria al bravo pueblo. El manuscrito más antiguo que se conoce de su música, data de mediados del siglo XIX, según lo señala el historiador José Antonio Calcaño, en su libro “La ciudad y su música”, disponible en la colección Bibliográfica General. Setenta y tres años más tarde, paradójicamente, el dictador Marcos Pérez Jiménez lo declara símbolo fundamental de la patria, junto al escudo y la bandera nacional, a través de una Ley que data del 17 de febrero de 1954, que entre otros aspectos, determina las ocasiones en las que debe entonarse el himno nacional; las cuales fueron actualizadas durante el gobierno del presidente Hugo Chávez, en el artículo 12 de la Ley de Bandera Nacional, Himno Nacional y Escudo de Armas de la República Bolivariana de Venezuela, publicada en la Gaceta Oficial N° 38.394, de fecha 9 de marzo de 2006. A lo largo de su historia, nuestro Himno Nacional ha sufrido diversas modificaciones oficiales, la última de ellas, que es la utilizada actualmente, estuvo a cargo de Juan Bautista Plaza, en el año 1947; sin embargo, ninguna ha mermado n ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: Ciencias de la Información fortalecen la Biblioteca Nacional




                  Texto: Jufany Toledo / Fotos: Archivo Prensa IABNSB Durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada el 27 de marzo del 2006, se decidió proclamar el 17 de mayo de cada año, como el Día Mundial de la Sociedad de la Información, con el objeto de contribuir a mejorar las posibilidades que ofrecen el Internet y las otras tecnologías de la información y la comunicación; así como también disminuir las brechas que existen en el mundo digital, subrayando la importancia de que la sociedad de la información sea integradora y centrada en las personas, en sus necesidades. En ese sentido, desde el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional se han venido apuntalando las Ciencias de la Información, a través de la formación de profesionales que generen cambios sociales y analicen los retos y desafíos que se le presentan, de cara a los avances tecnológicos del Siglo XXI, conscientes de la importancia y trascendencia de su responsabilidad y necesidad de mantenerse actualizados, con el fin último de ofrecer servicios de información de alta calidad y fidelidad. A partir del Convenio firmado en marzo del 2011, entre la Universidad Politécnica Territorial de Lara, Andrés Eloy Blanco, el Archivo General de la Nación y el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, instituciones adscritas al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, se dio inicio al Programa Nacional de Formación en Ciencias de la Información (PNFCI). Se trata de una estructura social incluyente, que forma parte de un nuevo modelo socio productivo, humanista y endógeno, ajustado a los nuevos lineamientos de la Ley del Plan de la Patria, que ofrece igualdad de oportunidades y condiciones para el derecho al estudio, y el fortalecimiento de los vínculos entre la educación y el trabajo, con la incorporación de los trabajadores y las trabajadoras de estas instituciones a la educación universitaria, al uso de las tecnologías de la información y de la comunicación, y a la divulgación y socialización de conocimientos al servicio de la población.     A través de este convenio de cooperación y alianza estratégica, se forman profesionales capaces de garantizar la organización y difusión de la información, así como la conservación del acervo cultural, documental e histórico de las organizaciones, instituciones y comunidades, disminuyendo las barreras que impiden el acceso a las mismas; con un enfoque crítico y transformador, que permite renovar la teoría y la práctica de las ciencias de la información; y promover la corresponsabilidad social, la identidad y la soberanía nacional, sirviendo al desarrollo y consolidación del poder popular. La interacción de estos profesionales, con otros trabajadores bibliotecarios formados en diversas áreas del saber, ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: Asdrubal Meléndez, un patrimonio cultural viviente




                              "La Batalla de Los Horcones", una obra de gran formato, fue donada por el artista a la Biblioteca Nacional y ya se encuentra engalanando la entrada de los Servicios de Atención al Público Texto: Jufany Toledo / Fotos: Adianez Gutiérrez “No me asombra la desaparición como circunstancia, ni la incomprensión del hombre ni el absurdo...” A sus 83 años, nada asombra ni sorprende a Asdrubal Meléndez, un hombre que lo único que posee es el universo. Nació el 1° de noviembre de 1935 en Ojo de Agua, a 36 kilómetros de Churuguara en el estado Falcón; y en 1958 llegó a Caracas con su maleta cargada de sueños, directo a la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, pero el director no lo aceptó, argumentando que era muy viejo para estudiar arte. Sin embargo, ya Asdrubal se había graduado como artesano mención talla, en la Escuela Artesanal Lara, en Barquisimeto, donde estuvo internado por tres años, y para entonces pensaba que esa sería su profesión, que se ganaría la vida como tallista; y posteriormente, se graduó de maestro normalista rural y urbano, en la primera promoción de la Escuela Experimental Gervasio Rubio, ubicada en Rubio, estado Táchira, en 1956. Pero finalmente, Asdrubal Meléndez es reconocido como uno de los mejores actores de Venezuela. Este enamorado de la vida, que llegó a la actuación de manera accidental, lleva en su haber más de 60 largometrajes, sin contar los documentales y cortometrajes.   Aunque tras bastidores, continuó ejerciendo la docencia, creando, pintando, tallando, esculpiendo, escribiendo... Especialmente creando, Asdrubal Meléndez siente un gran impulso creador y no para de ejercerlo. Ha publicado dos libros de poesía, el primero de ellos una producción artesanal realizada por Hazdrubaal (uno de sus nombres artísticos) que contiene una compilación de poemas escritos a mano, desde 1956 a 1978 y dibujos en tinta china a la aguada, de los cuales imprimió 200 ejemplares enumerados en litografía Silk Screen; y en el 2014, Monte Ávila Editores le publicó otra Antología de Poemas, titulada “Glorioso Animal”.   Ahora nos da la oportunidad de conocerle “al desnudo”, a través de la exposición “En un plano secuencia”, que recientemente fue inaugurada en la sala general de exposiciones Juan Germán Roscio de la Biblioteca Nacional, donde este gran artista nos presenta tres secuencias, a partir de más de 50 obras de gran formato, en oleo sobre tela, que produjo desde 1980 hasta el presente, a las que ha denominado: “El paso de Los Andes”; “El Cosmos” y “Partituras Eróticas”. Una de sus obras, “La Batalla de Los Horcones”, fue donada por el artista al Instituto A ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: La revolución de Jesús “Chuíto” Guzmán




    Texto: Jufany Toledo / Fotos: Adianez Gutiérrez y Jenny Perdomo Siguiendo las huellas indelebles de Antonio Lauro, quien por breve tiempo fuese su maestro de guitarra, en la Escuela de Música de la Casa de Cultura Popular en la avenida San Martín, Jesús “Chuíto” Guzmán creó un nuevo y revolucionario método de enseñanza del Cuatro, tras descubrir “por ensayo y error” una nueva afinación, que le permite mayor versatilidad a este instrumento popular venezolano, con el cual se logran obtener los efectos de otros instrumentos de cuerda; y que hasta el presente sólo él ejecuta. Jesús Guzmán Gil, quien desde pequeño aprendió a tocar el Cuatro de oído, tuvo la oportunidad de asistir a unas clases de guitarra con el maestro Lauro, y quedó muy impresionado con la sonoridad y la sencilla ejecución de su vals “Natalia”; y ante la frustración de no alcanzar a tocarla en guitarra, practicó durante mucho tiempo, hasta que logró tocarla en el Cuatro, a partir de una afinación diferente, dando paso a su método “El Nuevo Cuatro”; un manual en el que deja plasmado, y explica de manera sencilla, esta nueva afinación que cambia los tonos del conocido “cambur pintón” (la-re-fa-si) por los tonos de “jesús guzmán” (la-do sostenido y fa-sostenido). Son sólo tres notas, cuya facilidad de ejecución, permiten interpretar obras de mucha complejidad y de alto grado de dificultad técnica, para otros instrumentos, como por ejemplo la guitarra.                 “Chuíto”, como le conocen sus compañeros y amigos del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, se desempeña como jefe de la división de Auditoría Financiera, en la dirección de Auditoría Interna de dicha Institución, donde convive entre informes, números, y auditorías. Nada más lejano a su creación y vena artística. Oriundo de Tacarigua, estado Nueva Esparta, tiene la sencillez y humildad que caracteriza a los margariteños; tal vez por ello, a simple vista nadie podría imaginar que “Chuíto”, es un gran virtuoso y concertista de Cuatro. El maestro Hugo Blanco, autor del prólogo de su método, afirma que se trata de “una afinación diferente y revolucionaria”, que permite ampliar las limitaciones que el cuatro había tenido hasta entonces, tanto en su registro musical como en su sonoridad, al punto de que podría considerarse como un nuevo instrumento venezolano, descendiente del cuatro. Y es que con esta nueva manera de afinarlo, se pueden obtener acordes de guitarra, arpa, tres o bandola, y al escuchar la ejecución de algunas piezas clásicas de la guitarra española, como el “Concierto de Aranjuez”, o los propios valses del maestro Lauro, se logra una extraordinaria fusión, al punt ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: Un día para reconocer a Teresa




                                                                 Texto: Jufany Toledo / Fotos: Archivo del IABN En 1995, la UNESCO declara el 23 de abril como el día mundial del libro; a objeto de rendir homenaje a grandes personajes de la literatura universal como Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, quienes fallecieron ese día en 1616; así como también, ese mismo día, pero en 1936 fallece en Madrid, España, nuestra gran escritora Teresa de la Parra. A Teresa quiero referirme hoy, ya que aún cuando nació en París, Francia, el 5 de octubre de 1889, y la mayor parte de su corta vida transcurrió en Europa, donde recibió la influencia de connotados escritores europeos como Flaubert, Maupassant y Stendhal, entre otros; Teresa siempre se sintió y se asumió como venezolana. Su estancia en la hacienda familiar “Tazón”, a las afueras de Caracas y posteriormente las vivencias en la casa colonial, entre las esquinas de Torre y Veroes, fueron un referente en sus escritos con marcado acento autobiográfico. Siempre usó adecuada y estilizadamente el lenguaje en sus novelas, pero sentía una gran fascinación por el habla coloquial caraqueña; y recopilaba los diversos modismos, que luego utilizaba como recursos al momento de historiar y poner a hablar a sus personajes. Tal vez la sencillez de su escritura y un estilo fresco y pulcro, alejada de falsas poses, la llevaron a convertirse en una de las más connotadas escritoras latinoamericanas. Ana Teresa Parra Sanojo fue su verdadero nombre, que inicialmente ocultó bajo el seudónimo de “Fru-Fru”, cuando en 1915 comenzó su carrera como escritora de relatos y cuentos fantásticos, que se publicaron en diversos medios de comunicación; ya que en esa época escribir no era asunto de “señoritas”; pero Teresa fue una mujer decididamente irreverente y adelantada a su tiempo. Años después, publicó sus dos novelas “Ifigenia” (1924) y “Memorias de Mamá Blanca” (1929), bajo el nuevo seudónimo de Teresa de La Parra. La fama de nuestra Teresa no se hizo esperar, sus novelas se publicaron y se conocieron primero en Europa, y fueron traducidas a varios idiomas. Fue invitada a Bogotá, Nueva York y La Habana a dictar conferencias magistrales, en donde el tema de la emancipación de la mujer resultaba una constante. Teresa no alcanzó a escribir su autobiografía, pero muchos investigadores se han dado a la tarea de reconstruir su vida y su cronología, a partir de la riqueza de sus cartas y los testimonios de quienes la conocieron.                                               Muchos de esos manuscritos fueron donados a la Biblioteca Nacional de Venezuela, allí se preservan en la sala de Libros Raros y Manuscritos, igualmente hay una colección de obras planas sobre ella, en el Archivo Audiovisual de Venezuela; mientras que en la colección Bibliográfica General están sus libros y otros tantos títul ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: ¡Prohibido olvidar!




              Texto: Jufany Toledo / Fotos: Archivo Prensa IABNSB Más de 70 piezas documentales relativas al golpe de Estado, que el 11 de abril de 2002 pretendieron darle al presidente Hugo Chávez, quien dos días más tarde regresaría victorioso a retomar la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, se preservan en el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, a objeto de recordarnos que “todo 11 tiene su 13”. Se trata de libros, vídeos y afiches, sin contar los artículos de prensa que se publicaron entre el 12 y el 14 de abril de 2002. Estos documentos poseen un carácter evocativo, al referirse a momentos puntuales que despiertan la memoria colectiva y permiten recordar de inmediato ese aciago 11 de abril que enlutó al país, dejando 19 muertos y más de un centenar de heridos; así como también, la auto-juramentación presidencial con plenos poderes de Ramón Carmona Estanga, el apoyo de los Estados Unidos al gobierno de facto; y finalmente el retorno al poder del comandante Chávez, luego de que el pueblo venezolano se lanzara a las calles a exigir su presencia. Es deber de la Biblioteca Nacional conservar la memoria histórica de la nación; y en el caso específico de los hechos ocurridos del 11 al 13 de abril del 2002, es imperativo mantenerla viva, a objeto de que no se desdibujen ni se distorsionen los hechos. Gracias a las colecciones de la Biblioteca Nacional, muchos de esos episodios quedarán registrados para que sean conocidos por las futuras generaciones; de manera que en el Archivo Audiovisual de Venezuela se pueden ver algunos de los vídeos, tales como: Asedio a una Embajada; Conspiración Mortal; Rescate del Hilo Constitucional; Golpes de Abril (sucesos de los días 11, 12, 13 y 14); La Revolución no será transmitida (traducción del original en inglés) y Puente Llaguno. Claves de una Masacre. Con respecto a los libros que pueden ser consultados en la Colección Bibliográfica General, destacan: “Golpe bajo” y “Abril Golpe Adentro” de Ernesto Villegas Poljak; “Quién paga los muertos del 11 de abril” de Domingo Alberto Rngel; “El 11A-02 yo lo vi llorar. Habla el Capitán Otto G. Bauer”, de Agustín Blanco Muñoz; “Los documentos del Golpe”, de la Defensoría del Pueblo; “El día que Chávez renunció. El Golpe en la intimidad de la OEA”, de Humberto de La Calle; “Las Balas de Abril”, de Francisco Olivares; y “El Código Chávez”, descifrando la intervención de los EEUU en Venezuela de Eva Golinger, entre otros. Se trata de textos de mucha calidad, que son muy solicitados por las y los usuarios, tanto los escritos por quienes estaban a favor del presidente Chávez, como por sus adversarios políticos; la gente tiene la oportunidad de verlos todos y crearse su propio criterio, acerca de los sucesos de abril de 2002. También existen en la Institución, afiches, fotografías y panfletos que dan cuenta de ese lamentable episodio de nuestra historia contemporánea, que los venezolanos no debemos olvidar, por eso bien vale la pena consultar dichas colecciones para mirar objetivamente y a la luz de la historia, los sucesos de abril de 2002. ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: De fiesta con la LIJ




                Texto: Jufany Toledo / Fotos: Archivo Prensa IABNSB El interés por promover la lectura de libros de literatura infantil y juvenil, LIJ, nace indiscutiblemente en las bibliotecas públicas; en las cuales existe un espacio destinado para esta población, y aún cuando niños, jóvenes y maestros persisten en acudir a las bibliotecas para solicitar libros de textos, de referencia o complementarios para hacer las tareas o cumplir un objetivo académico, la tenacidad de los trabajadores y trabajadoras bibliotecarias, especialmente aquellas encargadas de las salas de lectura infantil y juvenil, logra que los niños no salgan del recinto bibliotecario sin escuchar un cuento, una poesía o una adivinanza, con la finalidad de contribuir en la formación de lectores literarios. En ese mismo orden de ideas, el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, inauguró en su sede la sala de lectura para niños y jóvenes “Mamá Rosa”, convirtiéndose así en una de las pocas Bibliotecas Nacionales del mundo, en contar con un espacio destinado a promover la lectura literaria y la escritura creativa, desde temprana edad. Al conmemorarse 213 años del natalicio de Hans Christian Andersen (02 de abril de 1805 / 4 de agosto de 1875) poeta y escritor danés, pionero en la producción de literatura infantil y juvenil; y por ser el mes dedicado al libro y la lectura, la red nacional de bibliotecas públicas tiene previsto llevar a cabo una programación denominada “Andersen, siglos de historia”, donde a través de los grandes clásicos de la LIJ escritos por Andersen, se realizarán una serie de actividades de promoción y animación de la lectura y la escritura.                  Además de formar lectores competentes, el reto es contagiar a docentes y estudiantes con el placer de la lectura de libros literarios, recreativos o de ficción. Que entiendan la función comunicativa y la dimensión social y estética del lenguaje, la cual se adquiere a través de la lectura literaria. En los tiempos de Andersen, se privilegiaban los temas moralizantes, y muchos de sus relatos finalizaban con ejemplarizantes castigos a los malvados, o a quienes incumplían con las normas y buenas costumbres de la época; la lectura tenía pues un enfoque utilitario y educativo, y se solía calificar a un libro como bueno o malo, de acuerdo con la cantidad de valores universales que era capaz de transmitir. En la actualidad, la promoción de la lectura se centra más en la formación de lectores autónomos que puedan decidir, sin coerción alguna, el libro o autor de su preferencia; que vean a las bibliotecas públicas como espacios para el disfrute y el goce estético de la lectura, más allá del cumplimiento de los deberes escolares; y cooperar con el docente en la planificación de sus proyectos, desde las teorías literarias, a fin de que a través de la hermosa oferta de libros bellamente ilustrados y los distintos géneros literarios, descubran que enseñar a leer y a escribir a través de la LIJ, se puede convertir en una verdadera fiesta.   ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: BIBLIOSANTA




                     Texto: Jufany Toledo / Fotos: Archivo Prensa IABNSB Como en todo Estado democrático, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 59 garantiza la libertad de culto, de manera que con el debido respeto a las distintas religiones y creencias que co-existen de manera armoniosa en nuestro país, debo decir que Venezuela es un país de profundas raíces cristianas, donde el 90% de su población profesa la religión Católica. Evidencias de ello pueden ser la procesión de la Divina Pastora en el estado Lara, o la del Nazareno de San Pablo en la parroquia Santa Teresa, cada miércoles Santo, las cuales se han convertido en unas de las procesiones más multitudinarias de Latino América. Poco antes de comenzar la conmemoración más importante de la Iglesia Católica, en el mundo entero, como es la Semana Santa, quiero referirme a las colecciones que sobre el tema religioso se preservan en la Biblioteca Nacional. Con seguridad, los lectores o diversos usuarios de los servicios que ofrece el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, que deseen revivir una vez más la pasión y muerte de Jesucristo, agradecerán esta información que hoy quiero compartir. Y es que al hablar de bibliotecas, el común de la gente piensa sólo en libros y lectura, y desconocen el caudal de información que en otros formatos, atesora esta institución encargada de preservar el patrimonio documental y la memoria histórica del país. Allí se encuentra el Archivo Audiovisual de Venezuela, donde pueden solicitar que les coloquen la versión completa del Limonero del Señor, en la voz de su propio autor, el gran poeta venezolano Andrés Eloy Blanco; el Álbum de Música Colonial o infinidad de piezas de música sacra y religiosa, tales como el Popule Meus, la Gran Misa en Re, a cargo del Orfeón Lamas y la Orquesta Sinfónica, que es utilizada en muchas Iglesias durante la Semana Santa, o también la Misa Tría en Sol, por José Antonio Caro de Boesi, o el Concierto Cuaresmal, y muchas más, cuyas partituras originales son consultadas por especialistas.         Los amantes del cine, pueden disfrutar de películas u obras videográficas como “Jesús”, “David y Goliat”, “La Historia de Esther”, “Torre de Babel”, “Moisés”, “El Diluvio”, “El Sacrificio de Abraham”, “Un Niño llamado Jesús”, y una de las más recomendadas es “Caín adolescente”, que data del año 1955, en la que puede apreciarse cómo se celebraba la Semana Santa en los años 50 del pasado Siglo XX. Mientras que en la división de Obras Planas de esa misma colección, existen muchas curiosidades como estampillas con motivos religiosos, fotografías de la Semana Santa pertenecientes a las colecciones de Jaime Álbanez y José Agustín Catalá, que muestran tradiciones como la quema de Judas, las Iglesias o carteles alusivos a las procesiones, almanaques religiosos y Mapas de las Misiones en la Venezuela de 1746. Para quienes prefieren el objeto libro, tanto en la colección de Libros Raros y Manuscritos como en la colección Bibliográfica General, los lectores pueden darse un verdade ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: Estudiar a Juan Bautista Arismendi




                Texto: Jufany Toledo / Fotos: Adianez Gutiérrez / Imagen: Archivo de Prensa del IABNSB La famosa y lapidaria frase de Juan Bautista Arismendi: “Sin patria no quiero esposa”, en respuesta a la propuesta del jefe español Joaquín Urreiztieta de canjear prisioneros españoles por su esposa, la heroína Luisa Cáceres Díaz de Arismendi, a quien habían tomado como rehén para poder atraparlo, le ha valido la antipatía de muchos compatriotas, especialmente entre las mujeres, quienes en automática defensa de sus iguales, a lo largo de la historia han visto con malos ojos que este prócer de nuestra Independencia, no lo hubiese arriesgado todo por rescatarla. Juan Bautista Arismendi Subero nació el 15 de marzo de 1775 en la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta, específicamente en la población de La Asunción; sus padres fueron el capitán de milicias Miguel Arismendi Marcano y María Subero. Al cumplirse 242 años de su natalicio, desde el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, queremos invitar a estudiar la historia de este incomprendido guerrero, quien recibiera reconocimientos y honores por parte de El Libertador Simón Bolívar. Arismendi ocupó importantes lugares y llevó a cabo decisivas gestiones y tareas, en pro de la Independencia de Venezuela. En 1813 dirigió un movimiento exitoso en contra del gobierno de Pascual Martínez; en 1814 recibió la Orden de los Libertadores, instituida por Simón Bolívar; en 1815 se le otorgó el cargo de Comandante General de todas las Fuerzas de Mar y Tierra de la Isla de Margarita y seguidamente se convierte en Gobernador Provincial de la Isla; en 1816 apoyó a Bolívar en la expedición de Los Cayos; y en 1817 lo acompaña en los combates de Clarines y Unare, entre otras batallas. Ante la disyuntiva de separar a Venezuela de Colombia, Arismendi toma partido por el General en Jefe José Antonio Páez, quien lo designa Segundo Comandante del Ejército, para apoyar la disolución de la Gran Colombia en 1830. En 1835, el presidente de entonces, doctor José María Vargas, lo nombra gobernador interino de Caracas, sin embargo ocupó dicho cargo hasta su muerte, el 22 de junio de 1841. Juan Bautista Arismendi se casó en dos ocasiones, en 1804 con María del Rosario Irala quien falleció en 1813, con ella procreó sus tres primeros hijos: Ignacio, Miguel y Basilio. Un año más tarde se casa con María Luisa Cáceres Díaz, (1745-1841) quien le dio 12 hijos, la primera de los cuales murió al nacer en condiciones adversas, mientras ella se encontraba prisionera, los otros 11 fueron: Rosario, Aurora, Miguel, Margarita, Luisa Amelia, Ana, Adela, Luisa, Juan Bautista, Abelardo y Dolores. En la colección Bibliográfica General de la Biblioteca Nacional, existen diversos libros para estudiar y conocer mejor a este importante prócer, cuyos restos se encuentran en el Panteón Nacional; tales como: El general en jefe Juan Bautista Arismendi: una vida al servicio de Venezuela de Héctor Bencomo Barrios; General Juan Bautista Arismendi de José Joaquín Salazar Franco y Juicio histórico sobre la vida y obra del General Juan Bautista Arismendi, prócer de la independenci ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: Episodios de febrero se pueden consultar en la Biblioteca Nacional




                                                   Texto: Jufany Toledo / Foto: Adianez Gutiérrez El Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, memoria viva del pueblo venezolano, realiza un esfuerzo por preservar y democratizar la documentación y material informativo que forma parte de sus diversas colecciones, a objeto de que los venezolanos no olvidemos nuestra verdadera historia, y no seamos sólo consumidores del presente. De allí su esfuerzo por recordarla, reconstruirla, y darla a conocer desde todas las ópticas y con la mayor pluralidad posible, para que las y los investigadores puedan tener una visión general e imparcial sobre los diversos hechos ocurridos. Tal es el caso de los importantes sucesos de nuestra historia contemporánea, ocurridos entre el 27 y el 28 de febrero de 1989, que se conocen como “el caracazo” o “el sacudón”, o la insurrección militar del 4 de febrero de 1992, encabezada por el teniente coronel Hugo Chávez Frías; la coincidencia en que ambos hechos, y otros de menor trascendencia, ocurrieran durante el mes de febrero, dio como resultado que le denominaran “Febrero Rebelde”, un nombre acuñado desde diversas instituciones del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, entre ellos la Biblioteca Nacional. Desde febrero de 1989 hasta el presente, han ocurrido en Venezuela muchos sucesos de gran dimensión histórica, que marcan un antes y un después en la historia contemporánea de Venezuela. Quienes deseen investigar y conocer los hechos que llevaron al Comandante Hugo Chávez a asumir la Presidencia de Venezuela, con el voto de una inmensa mayoría de los venezolanos, pueden dirigirse a la Biblioteca Nacional donde se les dará la orientación necesaria para su investigación, o acceder a través de la página web de la Institución www.bnv.gob.ve a la Biblioteca Digital Venezolana César Rengifo, donde buena parte de los títulos que conforman la Colección “4F la Revolución de Febrero” se encuentran digitalizados.      Libros, revistas, fotografías, volantes, afiches, vídeos, documentales, prensa y demás publicaciones periódicas, que dan cuenta real de estos hechos, se encuentran en las distintas colecciones de la Biblioteca Nacional. Entre otros documentos, allí pueden apreciarse las fotos de Francisco Solórzano,  Frasso y de Tom Grillo, artículos de prensa de la década de los 80, sobre el desarrollo del estallido social que, años más tarde llevó al Comandante Chávez a insurgir. Títulos como “El poder, la mentira y la muerte. De El Amparo al Caracazo”, del filósofo español Miguel Izard; “El Caracazo” que compila artículos realizados por diversos autores como Federico Álvarez, Arnaldo Esté, Francisco Mieres y Raquel Gamus Gallegos, entre otros; o un trabajo realizado por la Defensoría del Pueblo, con el título: “27F para siempre en la memoria de nuestro pueblo”, en el cual se analiza el tratamiento que la prensa escrita le dio a este acontecimiento. Estos y muchos otros documentos, se encuentran a la disposición de quienes dese ..Leer más...

La Biblioteca y su Gente: Valentín Espinal, pionero de la imprenta en Venezuela




                           Texto: Jufany Toledo / Fotos: Ronald Montaño Grandes hombres nacieron en la Venezuela del Siglo XIX, una época que si bien estuvo marcada por diversas pugnas y batallas, también contó con dignos representantes de las artes, la música, las letras y las ciencias. Hoy quiero referirme a Valentín Espinal, un modesto artesano que llegó a convertirse en uno de los principales editores del país, pionero de las artes gráficas en Caracas; oficio que inició desde los 12 años de edad. En esa Caracas afrancesada de apenas 30 mil habitantes, donde se degustaban vinos españoles y franceses, confituras, te y chocolates, el 14 de febrero de 1803 nace en humilde cuna Valentín, hijo de Manuel Espinal un brigadier español. Con el pasar de los años, Valentín se convertiría en un hombre público, de grandes virtudes, entre las que han destacado su honestidad, honradez y sencillez; así como también el buen ejemplo que como hombre de bien, transmitió a la gran familia que fundó junto a Encarnación Orellana con quien se casó en 1822, procreando 16 hijos. De no haber sido por personajes como don Pedro Grases, quien lo calificó como “el primer gran impresor de la República”; Arístides Rojas quien lo define como el “verdadero creador del arte tipográfico en Caracas”; el bibliógrafo Manuel Segundo Sánchez, quien lo compara con Luis Elzevir, el prestigioso librero e impresor holandés del Siglo XVII, o el poeta Gabriel Saldivia, quien se dio a la tarea de elaborar un catálogo, con la mayoría de la obras que se encuentran en la colección de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Nacional, Valentín Espinal habría engrosado la lista de olvidados de nuestra historia. Pero además, una buena parte del testimonio de su dedicación a las artes gráficas, se encuentra en la colección de Libros Raros y Manuscritos del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas. Un oficio que inició desde temprana edad, a partir de la clara vocación que evidenció cuando a los 12 años comienza a trabajar en la imprenta de Juan Gutiérrez Díaz, de la cual quedará a cargo años más tarde, en que además la convierte en escuela, a objeto de formar artesanos en el arte de la impresión.                      En el 2009, la Biblioteca Nacional publicó un catálogo que compila los “Impresos de Valentín Espinal”. Más de 600 documentos, entre libros, revistas, prensa, gacetas y hojas sueltas se imprimieron en su taller, donde por igual figuraron temas religiosos, de derecho, científicos y políticos. Importantes textos que coadyuvan en la comprensión de nuestra historia, fueron impresos en la imprenta de Valentín Espinal, quien también incursionó en la vida política del país. A partir de 1833 detentó el cargo de diputado en varias ocasiones; en 1835 apoyó la candidatura de José María Vargas; en 1840 integra el grupo de fundadores del Partido Liberal; en 1844 se convierte en vicepresidente del senado; y debido a sus críticas por el derramamiento de sangre en la Guerra Federal, fue ..Leer más...

El legado de Cecilio Acosta está en línea




                   Texto: Jufany Toledo / Fotos: Ronald Montaño Como bien señaló el Apóstol de la Revolución Cubana José Martí, en referencia a don Cecilio Acosta: “Estudiar sus virtudes e imitarlas es el único homenaje grato...” que las y los venezolanos debemos ofrecerle a este insigne humanista del Siglo XIX, con motivo del año bicentenario de su nacimiento. En esa dirección apuntó el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, al colocar parte de su legado al alcance de todos los interesados, en la Biblioteca Digital Venezolana “César Rengifo”. Para el momento de su muerte (1881), no existía una gran obra de Cecilio Acosta. Sus escritos estuvieron dispersos y algunos de ellos formaron parte de antologías. Muchos años después de su partida, entre 1908 y 1909 fueron compilados y se publicaron sus “Obras Completas”, con prólogo de José Martí. Posteriormente, en 1981 la Fundación Casa de las Letras Andrés Bello, editó la edición definitiva de sus “Obras Completas”, con poesías, cartas, estudios sociológicos, ensayos políticos, económicos, de derecho internacional, lingüísticos y de educación, con temas clave para promover el desarrollo, la civilización, el discernimiento jurídico y el progreso del país. Tanto sus obras, como buena parte de sus manuscritos se conservan en el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, IABNSB, donde se acaban de recibir 23 nuevos documentos originales fechados entre 1869 y 1880, por ser ésta la institución encargada de preservar el patrimonio documental del país; los cuales se encontraban en una deplorable situación de conservación, en la Casa Museo Cecilio Acosta, y fueron donados por la actual gobernación del estado Miranda, con el compromiso de que una vez restaurados, se les devolverán ejemplares facsimilares, para el disfrute del pueblo mirandino; mientras que en la Biblioteca Nacional se preservarán los originales.                       Los trabajadores bibliotecarios, adscritos al Centro Nacional de Preservación Documental del IABNSB, procedieron a su limpieza, desinfección y restauración preliminar, a objeto de digitalizarlos para el estudio de todo aquel que los requiera; de manera que en esta etapa inicial, fueron liberados el pasado 1° de febrero 53 objetos digitales, en conmemoración del bicentenario de su natalicio, y por ser uno de los más importantes humanistas y civilistas de la historia de Venezuela; quien se esforzó por procurarse una excelente educación, y dejarnos a su vez un extraordinario legado, que en todo o en parte mantiene su vigencia, por lo que debemos volver sobre su lectura. Importantes personajes de la historia, la política y las letras, han escrito artículos que dan cuenta de la talla de este venezolano insigne; y hasta el prócer de la revolución cubana, José Martí, durante su breve estadía en Caracas, se admiró por su grandeza moral, su honestidad, cultura e inteligencia; lo cual plasmó en un ensayo que escribiera días después de su muerte, titulado “Cecilio Acosta”, y que fue p ..Leer más...

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Segmento: Entre Páginas “José Marti”

Fechas: 30/01/2018

 

Segmento 1,2,3 Cuéntamelo otra vez “Ballenas en el bosque”

Fecha: 06/02/2018

Biblioteca Viva “Preservación de Cecilio Acosta”

Fecha: 06-02-2018

Biblioteca Viva “Día del Maestro”

Fecha: 16-01-2018

Segmento 1,2,3 Cuéntamelo otra vez “Panchito Mandefua”

Fecha: 09/01/2018

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