Lo afirmativo venezolano lleva el nombre de Augusto Mijares

13 Noviembre, 2017

Ciudadano ejemplar, educador, escritor, abogado, diplomático e historiador, nació en Villa de Cura, Aragua el 12 de noviembre de 1897

Texto: Jufany Toledo / Fotos: Adianez Gutiérrez

Los venezolanos debemos reencontrarnos con nuestra esencia, nuestras raíces, costumbres, el “don de gente” que siempre nos caracterizó. Con esa capacidad de reconstruirnos ante cualquier adversidad, de superar todo tipo de obstáculos. En estos momentos debemos hacer acopio de las grandes virtudes criollas, por las que siempre nos han reconocido como pueblo, y revivir la esperanza por el florecimiento de nuestra patria.

Lo afirmativo venezolano”, es renacer de las cenizas, es rescatar nuestra idiosincrasia, trabajar con honradez y honestidad por nuestro país, porque recobre su brillo. Es inaceptable que un venezolano reniegue de otro o de Venezuela misma. “En ese sentido, “Lo afirmativo venezolano” podría ser otro canto al heroísmo…” Esa era la propuesta del escritor Augusto Mijares, ciudadano ejemplar, educador, escritor, abogado, diplomático e historiador; quien a través de su obra escrita dejó un gran legado a las nuevas generaciones, y el testimonio de su amor por Venezuela.

Salvador Augusto Mijares Izquierdo, nació el 12 de noviembre de 1897 en Villa de Cura, estado Aragua. Sus padres Daniel Mijares y Josefa María Izquierdo, se preocuparon por ofrecerle una buena educación; en 1916 se graduó de bachiller y de inmediato comenzó, lo que sería con los años una fructífera carrera docente, que lo llevó a ocupar cargos directivos hasta ser designado ministro de Educación, desde donde impulsó diversos proyectos y programas que aún mantienen vigencia.

En 1921 se graduó como abogado en la Universidad Central de Venezuela y en 1938, egresó del Instituto Pedagógico de Caracas, como profesor de Geografía e Historia. En 1936 se casó con Matilde Felce Cottin, de cuya unión nacieron Silvia, Matilde, Daniel Augusto y Marisela Mijares Felce. Ya para 1927, Mijares había publicado su primer libro, titulado “La patria de los venezolanos”; y a partir de entonces, no cesaría en su empeño patriota porque aprendiésemos a querer y a sentir orgullo por nuestro país, por todo lo que nos era propio, por la herencia de libertad que recibimos de nuestro Libertador Simón Bolívar.

Al cumplirse 120 años del nacimiento de este gran venezolano, desde la Biblioteca Nacional queremos recordar la vigencia de su pensamiento, especialmente cuando nos acechan tantas amenazas extranjeras, debemos apostar por la reconstrucción de nuestra patria, por reunificar nuestras fuerzas y nuestra fe en la capacidad de trabajo creador, de convivencia humana y pacífica que tenemos los venezolanos.

A lo largo de nuestra historia hemos conquistado muchos derechos y libertades que no debemos perder. No podemos dejarnos vencer por el pesimismo, el fatalismo, ni por las voces agoreras y apocalípticas. Venezuela tiene grandes reservas humanas, materiales y espirituales… Debemos hacer acopio de ellas para reafirmarnos como venezolanos, reconstruir nuestra patria y reunificarnos como hermanos, como ciudadanos de esta gran nación bolivariana; ya que como decía el propio Mijares: “Si de nuestra historia no sacamos ninguna lección dinámica, no hay por qué suponer que la encontraremos en otra parte”.

Por ello es nuestra invitación a leer o releer los textos de Augusto Mijares: La interpretación pesimista de la sociología hispanoamericana (1938); Hombres e ideas de América (1940); Educación (1943); La luz y el espejo (1955); Ideología de la Revolución Emancipadora (1961); Lo afirmativo venezolano (1963); La evolución política de Venezuela (1967) y Longitud y latitud (1971)… Entre otros; ya que también publicó varias biografías de importantes personajes de nuestra historia; y en 1997, la editorial Monte Ávila editó sus Obras Completas, a fin de conmemorar el centenario de su nacimiento.

La mayoría de sus obras forman parte de la colección Bibliográfica General del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas. En su Catálogo Público, Sisbiv, existen 70 entradas que responden, no sólo a los libros escritos por él, sino a tantos otros en los cuales participó como co-autor, compilador, prologuista o les realizó algún estudio preliminar.

Destacan “Simón Bolívar: El Libertador”, considerada una de las mejores biografías sobre Bolívar, la cual se ha reeditado en varias ocasiones y ha sido traducida a varios idiomas e incluso existe una versión en inglés a cargo de Jhon Fischer; “Coordenadas para nuestra historia: Temas de historia de Venezuela”; “Somos o estamos”; “Longitud y latitud” que cuenta con diseño gráfico de Mateo Manaure; su novela “Los adolescentes”; los ensayos “La luz y el espejo” y “Hombres e ideas”; y cuatro ediciones distintas de “Lo afirmativo venezolano”, un libro que todos debemos leer.

Gracias a su ensayo “La luz y el espejo”, le fue otorgado el Premio Nacional de Literatura en 1955. Augusto Mijares fue también, miembro de las Academias Venezolanas de la Historia en 1947, de Ciencias Políticas y Sociales en 1960 y de la Lengua en 1971. Dirigió por algún tiempo el Archivo Nacional, hoy Archivo General de la Nación y desempeñó actividades diplomáticas, llegando a ser nuestro embajador en España.

En estos momentos cruciales de nuestra historia republicana, la lectura de los textos y el pensamiento de Augusto Mijares resulta imprescindible. Mijares es el autor de la famosa frase “…la patria hay que sentirla crujir en las vísceras”; recomendación que nos hizo en su texto, “Lo afirmativo venezolano”.

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