Clásicos griegos de Francisco de Miranda están en la Biblioteca Nacional
8 noviembre, 2016
Gabriel Saldivia ofreció una charla en Filven sobre este patrimonio cultural
Texto y Fotos: Jufany Toledo / Prensa IABN
Durante una amena charla ofrecida en la sala Francisco de Miranda de la Feria Internacional del Libro de Venezuela, Filven, el poeta Gabriel Saldivia, jefe de la división de Libros Raros y Manuscritos, del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, expuso sobre el legado que Miranda le dejara a su patria.
Se trata de la colección de clásicos griegos que pertenecieron al “Primer venezolano universal”; y que este dejara expresamente y por escrito a la Universidad de Caracas. Es así como en cumplimiento de su voluntad, Venezuela logró salvar estos 120 volúmenes de los Siglos XVI y XVII, de un total aproximado de 6 mil libros que pertenecieron a Francisco de Miranda y que fueron subastados en Londres por módicas sumas, entre 1828 y 1833.
Años más tarde, las colecciones de las bibliotecas de la Universidad de Caracas y del Convento de San Francisco, pasan a conformar la división de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Nacional, entre las que destacan estas 120 obras de gran trascendencia, como la Ilíada y la Odisea de Homero; y otros textos de 170 autores griegos como Anacreonte, Píndaro, Eurípides, Plutarco, Platón y Aristóteles.
Saldivia resaltó que gracias al excelente trabajo de la división de Conservación de la Biblioteca Nacional, estos libros han sido restaurados en su mayoría y se encuentran en muy buenas condiciones; por lo que han podido ser consultados por especialistas como David García Bacca, Miguel Castillo Didier y Terzo Tariffi; quienes han hecho estudios muy serios. Sobre ellos también escribieron Arturo Uslar pietri y Pedro Grases, quienes publicaron dos ensayos editados por la Casa Andrés Bello, con el título “Los libros de Miranda”, en los que se reproduce el catalogo manuscrito de la subasta en Londres.
“Miranda era un gran lector. Leía de todo porque dominaba siete idiomas a nivel gramático y semántico, y en todas las ciudades que visitaba adquiría libros y los enviaba a su casa de Londres, donde vivía con Sarah Andrews; además anotaba todos los detalles, el precio, el lugar donde los compró, a quien los compró y cualquier aspecto que resultara de su interés; sin embargo, después de su muerte esta extraordinaria biblioteca no tuvo dolientes, y se subastó por menos de su valor… Por eso los venezolanos debemos apreciar y valorar mucho esos 120 libros que resguarda la Biblioteca Nacional y que forman parte de nuestro patrimonio cultural”, dijo Saldivia.
A través de fotografías sobre dicha colección, el expositor mostró los extraordinarios trabajos de restauración y encuadernación en piel, que el personal de la Biblioteca Nacional le ha practicado a estos libros, siguiendo todas las normas internacionales de conservación. “Los profesionales del Centro Nacional de Conservación están a la altura de los mejores del mundo. En la Biblioteca Nacional tenemos las mejores condiciones para conservar este patrimonio cultural. Tenemos los técnicos y la metodología para ello”, expresó Saldivia.
Cabe mencionar que además de estos 120 libros, y dadas las distintas gestiones realizadas en Londres por Caracciolo Parra Pérez, para recuperar los papeles de Miranda, se logró que estos archivos regresaran a la patria. Dicho archivo está compuesto por manuscritos, impresos, mapas y planos empastados en 63 volúmenes y dividido en tres secciones 26 volúmenes de Viajes; 18 volúmenes de la Revolución Francesa y 19 volúmenes de Negociaciones.
En la actualidad, gracias al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de la Biblioteca Nacional, el Archivo General de la Nación y el Centro Nacional de la Historia, estos archivos se encuentran digitalizados y a la disposición de todas y todos los venezolanos, con el nombre de Colombeia, Memoria del Mundo.







